Certificaciones de los cascos para motos


CASCOS CERTIFICADOS, SI USA LA CABEZA

El 32% de los motociclistas que mueren en accidentes de tránsito son por golpes en la cabeza, cifra que representa alrededor de 2.600 personas, de acuerdo con datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Este dato muestra la importancia de utilizar cascos certificados que permitan proteger tanto al conductor como al parrillero.

“La gente no tiene la menor idea de lo que significa un casco certificado y las condiciones que debe cumplir. En el mercado colombiano encontramos tres tipos de certificaciones. La primera es la Norma Técnica Colombiana 4533 (NTC) que es la que nos rige.

Otra es la DOT que es la americana y tenemos la norma ECE R22-05, que es la norma de la comunidad europea”, detalla David Castro director de puntos de venta de Inducascos. La certificación DOT asegura que el casco cumple con los estándares requeridos por el Departamento de Transporte de Estados Unidos para su uso en las calles norteamericanas. La ECE R22-05 es otorgada por la Comunidad Económica Europea, realiza pruebas de mayor rigor que la DOT y es la más actual.

Reducen riesgos

Usar un casco de protección disminuye el riesgo de muerte en los motociclistas hasta en un 39%, además de reducir los riesgos de un trauma craneoencefálico en un 72%. Por ello, este implemento de seguridad para obtener la certificación, debe cumplir con una serie de parámetros y características en la fabricación y composición de sus materiales que permitan garantizar la integridad del cráneo en los motociclistas ante los accidentes.

Los materiales

Estas normas establecen que la coraza del casco debe ser fabricada en ABS, un termoplástico inyectado que permite centrar toda la absorción del impacto en un solo punto. La duración estimada por caducidad es de 5 años (dependiendo de su uso).

También es común la fibra de vidrio, la cual reparte el impacto a lo largo de la coraza. La fibra de carbono es otro material usado, que igualmente reparte el impacto pero es un material más liviano. Generalmente, los cascos están hechos de EPS (Poliestireno Expandido) o también conocido en Colombia como “Icopor”. Estos pueden llevar canales y presentar diferentes densidades. Este es el sistema que aporta las propiedades de absorción de impactos, vitales para disipar la energía y absorber el choque o golpe generado por un accidente, golpe o caída.

Los complementos

“Los cascos deben tener un visor en policarbonato por su resistencia. Los de mala calidad están hechos en acrílico, por lo que se rayan más fácil, se ponen amarillos, pero lo más preocupante es que se parten con facilidad. Si por ejemplo una piedra toca este material, se parte y puede causar daño al conductor”, especifica Castro. Otra característica que se le debe revisar a este accesorio es el broche o sistema de sujeción.

Es muy importante supervisar que sí se sujete al conductor. Esto permite que en caso de accidente el implemento de seguridad permanezca en la cabeza del motociclista. Lo último es revisar el acolchado y tapizado interno, los cuales definen la talla. Los cascos así como la ropa tienen una talla, por eso se debe exigir que sea acorde con el tamaño de la cabeza de la persona, ya que en caso de quedarle grande hay mayor facilidad de que se caiga en una situación de accidente. La norma DOT, por ejemplo, está dirigida a proteger el cráneo del 90% de los impactos de energía clasificados de tipo medio a bajo.

Especificaciones

“Todos los cascos en la parte trasera tienen la norma que cumplen, sin embargo, es necesario supervisar la calidad del sticker. He visto algunos en el mercado con la etiqueta pero se encuentra mal pegada. Se debe revisar que esté bien puesta y que sea en alto relieve”, afirma el director de puntos de venta de Inducascos. Un casco con certificación colombiana, que es el más económico, no puede costar menos de 80 mil pesos. Si le ofrecen uno por debajo de este valor no puede ser certificado. Los que tienen certificación DOT o ECE R 22- 05 tiene precios superiores a los 100 mil pesos.