Importancia de la correa de distribución.


   

PARA QUÉ SIRVE LA CULATA

En muchas oportunidades cuando usted lleva el vehículo al mecánico es frecuente que el utilice un lenguaje muy técnico para decirle que tiene su carro. En algunas oportunidades puede entender lo que le dice, pero en otras, no. Una de esas palabrejas raras es “culata” que tiene un papel muy importante dentro del motor.

De otro lado, es muy común hablar de esta pieza cuando alguien se refiere al recalentamiento de un motor, diciendo que es peligroso que ese aumento de temperatura afecta la culata y su empaque, porque eso genera daños graves.

La culata es como una especie de tapa que sella los cilindros donde están los pistones que son esas piezas que suben y bajan acompasados. La culata entonces es parte de una cámara en la que se lleva a cabo la combustión de un motor que es esa mezcla de aire y combustible que genera el movimiento.

Composición

La culata cuenta con un eje de levas que abre y cierra unas válvulas, las cuales son de admisión y escape. El eje de levas se mueve al ritmo de una cigüeña que a su vez es controlado por una correa de distribución. Esta famosa correa que antes era de metal, dentada, presentaba dos problemas. Por un lado, con el uso se iba destemplando y provocaba una pérdida de potencia. Por el otro, el roce de la cadena producía un ruido que era progresivo con el tiempo.

Las correas en la actualidad son de caucho y también son dentadas y están compuestas por fibras de nailon que impiden su elongación y la producción de ruido.

Cuatro tiempos

El proceso que lleva a cabo un motor para generar movimiento, y del cual la culata es parte, se compone de cuatro tiempos.

  1. Admisión: Se abre la válvula de admisión y entra al cilindro la mezcla de aire y combustible. El pistón está abajo.
  2. Compresión: Él comienza a subir el pistón dentro del cilindro y comprime la mezcla.
  3. Explosión: A la mezcla comprimida se le agrega la chispa que la enciende y genera la fuerza.
  4. Se abre la válvula de escape y salen gases quemados, calientes producto de la combustión.
Cuidado

Según el ingeniero Ricardo Vásquez, de Autotest, una correa de distribución puede romperse por falta de mantenimiento, es decir porque no fue cambiada a los kilómetros señalados por el fabricante del vehículo. Si esto ocurre, la correa ya no controla el movimiento del árbol de levas ni del cigüeñal, los cuales siguen girando y permitiendo que el pistón siga bajando y subiendo.

Si una válvula queda abierta, puede ser impactada por un pistón provocando el daño inmediato de ambos y, por consiguiente, de la culata y un empaque que ella posee.

Cuando un vehículo se recalienta, o sea que se excede de la temperatura interna del motor, que puede llegar a los 1000 grados centígrados, la culata y su empaque también corren peligro de afectarse, y, como ya se explicó, los daños de otras piezas que están conectadas son muy graves y costosos.